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La Comunidad Anabautista del Camino estuvo involucrada en la VI Brigada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos que se realizó en el estado de Morelos en México, desde el 9 de octubre hasta el 4 de diciembre de 2021. Como iglesia estuvimos presente en diferentes actividades de la Brigada, acompañando espiritualmente a las buscadoras y buscadores de personas desaparecidas, dándoles ánimo y fuerzas para que puedan seguir adelante con su cometido.  La Brigada está compuesta de colectivos que se dividen en diferentes ejes de trabajo. Como Comunidad participamos en el eje de iglesias, el cual se encarga de fortalecer lazos y apoyar a los  colectivos del estado de Morelos. 

Esta VI Brigada nacional de búsqueda de desaparecidos en Morelos inició los trabajos el domingo 9 de octubre a las 10 am con una misa en la Catedral de Cuernavaca. La misa comenzó con una línea de personas entrando en la Catedral mostrando retratos de las personas desaparecidas. Las personas en la misa cargaban los retratos de sus desaparecidos en las manos, en sus propias playeras y también en carteles.

En las brigadas de búsqueda participan en su mayoría mujeres, son pocos hombres. Hay jóvenes y adultos. Las mujeres son las que han realizado los esfuerzos más grandes por mantener unidos a los diferentes colectivos de personas en la búsqueda, organizándoles a través de los diferentes estados de la república mexicana. Son esfuerzos enormes ya que las necesidades y opiniones de las familias de las personas desaparecidas son diversas. Esfuerzos que ponen al descubierto la incapacidad y falta de voluntad de las autoridades, tanto municipales como estatales y federales, de iniciar procesos de investigación sobre las personas desaparecidas, y así dar respuesta sus familias. 

Al participar en la Brigada aprendimos que, en los ya casi 4 años de trabajo, las familias de las personas desaparecidas han logrado avanzar mucho en su búsqueda. Esto a pesar de las serias  dificultades para organizarse y tomar decisiones, y a pesar de las condiciones muy desfavorables. Hoy son más de 160 colectivos de búsqueda a nivel nacional.

Las diferentes situaciones que experimentamos en la Brigada, al escuchar el testimonio de las familias de los/as desaparecidos/as y al  dialogar con ellas, han sido muy significativas para nuestra Comunidad. Al escuchar las historias de las familias surgen emociones profundas, pero es la única manera en que se puede vencer la insensibilidad de la sociedad mexicana con respecto a las personas desaparecidas y sus familias. Personalmente recuerdo a María, una señora que ha estado buscando a sus cuatro hijos por más de 13 años. Cuando los dos primeros no llegaron a casa, los dos segundos fueron en su búsqueda, y así también desaparecieron, buscando a sus hermanos. María es reconocida como una mujer valiente porque una vez encaró al entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa, enrostrándole su ineficiencia y su poca sensibilidad a la hora de buscar a las personas desaparecidas. Ella también ha encarado a líderes y jerarcas de la Iglesia Católica por su insensibilidad frente a la desaparición de personas y por hacer caso omiso cuando se les ha solicitado ayuda.

Cada historia de desaparición es desgarradora. Así mismo son desgarradoras las historias de búsqueda, en donde la insensibilidad y la incapacidad de las autoridades ha sido demostrada. Las familias mismas son las que han encontrado fosas clandestinas en lugares muy difíciles de acceder. Escarbando para encontrar a sus seres queridos. De esa forma han encontraron 8 fosas clandestinas tanto en Yecapixtla, Tetelcingo y Amacuzac, que son municipios de Morelos. En el caso de Yecapixtla, las mujeres que buscaron en los campos dijeron haber encontrado un lugar parecido a un campo de exterminio, donde ya no existía espacio para más personas. Un campo en donde tendría que invertirse mucho más tiempo aun, con la esperanza de poder encontrar a más de sus “tesoros”, como las familias le llaman a sus desaparecidos y desaparecidas. Las mujeres de la brigada tienen un eslogan muy interesante y desafiante, “hasta encontrarles porque les amamos”. Es indignante que en el mismo servicio médico forense de los diferentes estados del país se han encontrado a personas que ya llevaban 4 años muertas pero que, al momento de encontrar sus cuerpos, no se le informó a las familias. 

Resumo mi participación en la Brigada como cuatro semanas llenas de historias de vida muy desgarradoras. Pido al Señor que las iglesias Anabautistas podamos ser sensibles al corazón desecho y necesitado de paz de las familias de personas desaparecidas, que podamos orar y acompañarles en la meta de encontrar a su seres queridos.

Fernando Pérez es parte de la Comunidad Anabautista del Camino en México y coordinador de la Comunidad de Instituciones Teologicas Anabautistas junto con su esposa Rebeca Torres.